Nosotras también eyaculamos

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Ilustración de Irene Cuesta

¿Es posible que las manchas de humedad en las sábanas aquel día o los muslos inundados de tal noche fueran mi propia eyaculación?

Diría, más bien, que nunca he eyaculado de la manera en que algunas mujeres testimonian su experiencia, y sinceramente tampoco es un deseo especialmente anhelado. Sin embargo me parece interesante no dejar de investigar y escribir acerca de ello, y espero se me permita tal osadía.

Parece ser que no son muchas las mujeres que experimentan este proceso fisiológico, (¿o son más de las que nos pensamos?) y si a esto le sumamos, el hecho de que practicamente no se le ha nombrado, muchas personas pensaran que no existe o que se trata de un fenómeno patológico o cuanto menos bizarro. Se trata de un fenómeno que ha generado mucha polémica y sobre la que escasean los estudios publicados o el acceso a ellos. Si bien últimamente el tema se está popularizando y cada vez existe más información y acceso a experiencias que nos permiten visibilizarla en mayor medida, al menos en ciertos sectores, todavía existen muchas dudas y confusión en torno a ella, aún despierta mucha controversia. Considero intolerable que a día de hoy todavía haya mujeres a las que en la consulta ginecológica se les recomiende operarse por emitir estos fluídos como si tuviesen algún defecto físico, como si estuviesen enfermas. Lo que no tiene ni pies ni cabeza es que aún no esté desdicha la falsa creencia que asimila esta eyaculación con la orina y que se mantenga tal desconocimiento entre incluso profesionales médicxs o terapeutas sexuales. De esta manera, subrayo que no pretendo aquí desarrollar ningún extenso estudio científico[1] sobre la próstata femenina o la eyaculación femenina pero si ofrecer algunos trazos sencillos fácilmente comprensibles con el objetivo de ampliar nuestro conocimiento al respecto, de saciar nuestra curiosidad y despejar preocupaciones, esclarecer algunas falsas suposiciones, e interrogar en definitiva al gigante enemigo, el patriarcado, que silencia, niega y mancilla tan a menudo nuestra sexualidad.

¿Qué es la eyaculación femenina?

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Fotografía de Hazeina Rodríguez de un taller impartido por Diana Pornoterrorista.

Se entiende por eyaculación femenina la emisión de un fluído durante el orgasmo o una gran cantidad de humedad en los genitales femeninos durante la excitación o el climax. Aunque eyaculación no sería el nombre más acertado ya que no contiene espermatozoides. En la pornografía se conoce con el anglicismo squirt o squirting que significa chorro o chorrear. Se trata de la liberación de un líquido más bien blanquecino, inodoro y salado (aunque puede variar con el ciclo menstrual o la alimentación por ejemplo), producido por las glándulas de Skene. Las glándulas de Skene, que miden entre 2 y 5 cm, se hallan a lo largo de la pared de la uretra, en el interior de la pared vaginal, aunque tanto su tamaño como su ubicación pueden variar ligeramente de una mujer a otra. Cuando nos excitamos, las glándulas aumentan de tamaño al llenarse del líquido que será emitido posteriormente.espuma-agua-fuente-vertical

Del estudio de Francisco Cabello, médico y sexólogo, se desprende que “las mujeres eyaculan, osea, producen una mayor o menor cantidad de líquido secretorio en glándulas uretrales, parauretrales y conductos de Skene que es emitido hacia el exterior o hacia vejiga urinaria con las contracciones orgásmicas”. Casi todas las mujeres eyaculan un fluído (PSA: antígeno prostático específico) derivado de las glándulas uretrales, parauretrales y de Skene durante el orgasmo aunque varíe la sensación subjetiva de la emanación o de la cantidad emitida. La distinta percepción entre las mujeres de la “eyaculación” obedece según la investigación a la cantidad de fluído desprendido o incluso a la dirección que toma (bien hacia el exterior o bien retrógradamente hacia la vejiga). Los resultados derivados de dicha investigación sin embargo no resuelven algunas cuestiones. Existe la duda de si la eyaculación femenina se produce como consecuencia del orgasmo o bien es un hecho paralelo producto de la compresión de la próstata femenina en las contracciones derivadas del orgasmo (Castillo, Francisco, 2007).

Según algunas opiniones, la eyaculación femenina no va unida necesariamente al orgasmo: es posible eyacular sin tener un orgasmo, así como eyacular y tenerlo u obviamente llegar al clímax sin necesidad de eyacular.

¿Porqué existe tanto desconocimiento y desconcierto alrededor del tema? ¿Es la eyaculación femenina un mito? ¿Acaso ha sido invisibilizada?

Al margen de las conclusiones médico científicas, muchas mujeres confirman, que cuando están excitadas o llegan al orgasmo expulsan un líquido de sus genitales, por lo que es innegable ateniéndonos a la realidad empírica y manifestación de las propias mujeres, que la eyaculación femenina existe. Existe y se trata de un proceso fisiológico natural del que no debemos avergonzarnos ni reprimir. Además cada vez más estudios confirman que muchas mujeres emiten fluídos aunque la sensación de la emisión y de la cantidad varíe, que las características del líquido emitido no es orina (producto de incontinencia urinaria), ni espermatozoides, sino PSA, y que no es consecuencia del debilitamiento pélvico como algunos ginecólogos afirman. Es interesante plantearnos los motivos por los que se invisibiliza este proceso sexual natural en muchas mujeres, siendo que desde tempranas edades todas y todos sabemos que los hombres eyaculan. ¿Será, que al no estar al servicio de la reproducción, como sucede en el caso de la eyaculación masculina, ha sido en el mejor de los casos valorado como algo secundario o anecdótico, cuando no rotundamente negado?

Un poco de historia…                                                                                                                  Aunque ya en la medicina hipocrática y en algunos escritos hindúes del siglo XV-XVI[2] se nombraba su existencia, se le reconoce a Reinier De Graaf (s.XVII) ser el primero en describir en 1672 la próstata femenina como “una colección de glándulas funcionales y conductos que rodean la uretra femenina que produce una mucosidad espesa que es de color amarillo claro o transparente en color. Reinier afirmaba que la función de dicho líquido era hacer “a la mujer más libidinosa y lubricar sus partes sexuales en una forma agradable durante el coito”.

“A pesar de su observación, la Medicina Moderna Occidental no aceptó totalmente el concepto de una “próstata femenina” hasta el año de 2001, cuando el Comité Federativo Internacional para la Terminología Anatómica acordó usar este término en la siguiente edición del libro Terminología Histológica, el cuál fue ya publicado el pasado 18 de Octubre de 2008.¿Por qué el conocimiento acerca de la próstata femenina estuvo perdido por 329 años? Antes del siglo XX, el término “próstata femenina” fue comúnmente utilizado en la literatura de investigación médica, pero durante el siglo XX fue usualmente descrita como vestigial, es decir, que no estaba totalmente desarrollada y no era funcional. Fue identificada como las glándulas parauretrales o glándulas de Skene”. Traducción realizada por: Biól. Alberto Rubio Casillas, y Mtro. César M. Rodríguez Quintero. Universidad de Guadalajara, México. Con autorización del Sr. Brad Fox, Webmaster de la página The-Clitoris.com.

Dice Beverly Whipple, sexóloga y coautora de The G Spot and Other Recent Discoveries About Human Sexuality, que con el descubrimiento del microscopio se pudo observar que el semen contenía espermatozoides a diferencia del fluido que eyaculaban las mujeres donde no se encontraron restos que lo relacionasen con la concepción, y que fue a partir de entonces que se dejó de tratar en las publicaciones médicas. La medicina moderna no consideró necesario seguir investigando la próstata femenina por su nula actuación en lo concerniente a la reproducción.

El placer sexual femenino y el control por parte de las mujeres de sus cuerpos nunca ha sido necesidad ni meta para la ciencia androcéntrica; por eso es nuestra tarea compartir experiencias, hablar y escribir acerca de nuestros cuerpos para conocer todas las posibilidades existentes y no dejar de disfrutar así nuestra sexualidad en toda su plenitud. La vergüenza, el miedo, el asco o el desconocimiento reprimen a menudo nuestros deseos y/o expresiones sexuales, nadie debería decirnos lo que podemos o no hacer con nuestra sexualidad y abrirnos en cambio a las infinitas posibilidades que nuestra capacidad de goce ofrece.pornoterrorismo

Pero ojo, que una vez superada la ignorancia y despejadas preocupaciones y falsas creencias, no podemos caer en una nueva mitificación de la eyaculación, convirtiéndola en una imposición para las mujeres, frustrándonos si no logramos eyacular o encontramos no se qué dichoso punto.

De hecho algunas expertas en el tema insisten en el carácter político y estético de estas emisiones de las mujeres admitiendo el empoderamiento que una eyaculación puede implicar al azuzar los tradicionales y caducos patrones sexuales femeninos, pero reconociendo igualmente que los orgasmos no son ni mejores ni peores en un sentido físico, por lo que el placer no varía y no hay que decepcionarse ni obsesionarse con ninguna práctica ni meta estática. En el terreno del placer y de la sexualidad no deberían existir patrones ni exigencias de ningún tipo, lo primordial es el disfrute de cada acto sexual libremente escogido.

¿Cómo puedo eyacular?

skene-2Para eyacular debes estimular la zona que se halla entre la vagina y el hueso del púbis a unos 3 cm de la entrada de la vagina de la parte anterior, con los dedos, la mano, un dildo o un pene, es decir, con objeto corporal o protésico, siempre y cuando pueda doblarse y así ser capaz de acceder a la zona exacta. Es más fácil localizarlo si estamos excitadas ya que se hincha o abulta un poco. Es normal que a medida que estimulas la zona te vengan ganas fuertes de orinar, ya que las glándulas de Skene se encuentran muy cerca de la vejiga, además de que la eyaculación pasa igualmente por el conducto uretral y puede confundirse la sensación. Cómo técnica básica para lograr la eyaculación, se recomienda que en el momento previo al orgasmo no contraigamos los músculos de la vagina y que empujemos para que salga el chorro con facilidad.

Bibliografía:

. Aportaciones al estudio de la Eyaculación Femenina, Francisco Cabello. Publicado en la revista Salud sexual en Abril 2007.                                                                                                      . Video de 7 minutos sobre eyaculación femenina de La 2 con entrevista al sexólogo Francisco Cabello. http://www.dailymotion.com/video/xzf54m_el-punto-g-psa-francisco-cabello_school?search_algo=2#.UcG10ZwsRLW
. Video del taller de eyaculación femenina. Impartido por la ” pornoterrorista” Diana Torres en el Febrero Feminista, Zaragoza.                                                                            1ªparte: https://www.youtube.com/watch?v=EY5EMQL1Sq4                                        2ªparte: https://www.youtube.com/watch?v=OdkU7oQZ4Ho                                                     . Artículo sobre el taller de eyaculación femenina impartido por Diana Torres en la Jícara, México: http://cocinaycama.blogspot.mx/2013/09/el-taller-sobre-eyaculacion-femenina.html                                                                                                                                           . Artículos sobre eyaculación femenina “No es un cuento chino I, II, III: http://www.elplaceresnuestro.es/eyaculacion-femenina       http://www.elplaceresnuestro.es/eyaculacion-femenina-ii  http://www.elplaceresnuestro.es/eyaculacion-femenina-iii                                                           . Completa página Web en inglés, sobre el Clítoris y temas relacionados con la sexualidad: http://www.the-clitoris.com/                                                                                                        Link concreto de esta página sobre glándula prostática, punto G y eyaculación femenina en inglés: http://www.the-clitoris.com/female_ejaculation#.Uz2oZceAY4A                                 . Ladas, A.K.; Whipple, B; JD. El punto G y otros descubrimientos sobre sexualidad, Grijalbo, 1995.                                                                                                                                           . http://laeducacionsexual.wordpress.com/la-prostata-femenina/ .http://langresta.blogspot.com.es/2011/02/aqui-eyaculamos-todos.html

 

[1]Esto requeriría una mayor y más profunda investigación a la que no deseo enfrentarme en estos artículos.

[2] No lo he constatado por mi misma pero como señalan algunos artículos, en el mítico libro Hindú Ananga-Ranga ya se alude “el agua de la vida” que compartían hombres y mujeres en las relaciones sexuales.

Itsasne Gaubeca Vidorreta. Formadora d’Educació Sexual i Agent de Prevenció de Violències de Gènere. Activista feminista licenciada en sociología. Impulsora del proyecto Gogara desde 2012. Puedes mantenerte en contacto conmigo,  vía Facebook, Twitter  o escribiéndome a gogaratallers@gmail.com

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